Un rincón dedicado a las alegrías, travesuras y momentos compartidos junto a mis Weimaraner.
Elegantes, enérgicos y llenos de personalidad. Cada uno dejó y deja una huella única en casa.
Elegante, dulce y con esa mirada noble que inició esta hermosa historia con la raza.
Siempre atento y con una energía inagotable. Dejó recuerdos inolvidables.
Grande, imponente y con un andar distinguido. Un pilar fundamental que acompañó toda una etapa de la vida y dejó una huella profunda e imborrable.
Un encanto especial con su pelaje sedoso y único. La dueña de la casa hoy en día.